Carta abierta de la Asociación Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas

Estimados miembros de SEDIC, estimados miembros de CEDRO, estimados autores, lectores y bibliotecarios:

Entre las noticias ofrecidas en el último boletín informativo de SEDIC, Clip Nº 74, leemos que en una fecha indeterminada ha tenido lugar un debate sobre el motivo que dio lugar al nacimiento de nuestra Asociación: el préstamo de pago. Nos sentimos francamente sorprendidos por dos razones:

1. El debate lleva por título “Canon de pago del préstamo interbibliotecario [sic]”, cuando dicha carga monetaria no se impone sobre el servicio de préstamo entre sucursales bibliotecarias, sino sobre el servicio de préstamo directo al usuario; es decir, sobre el fundamento de la biblioteca misma.

2. Siendo la Asociación Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas sobradamente conocida por todas las partes, un interlocutor directísimamente implicado en esta cuestión -que es toda su razón de ser y por la que lleva luchando más de una década-, nadie (ni SEDIC, organizadora del evento; ni Julián Marquina, su coordinador; ni la Subdirección General de Coordinación Bibliotecaria; ni CEDRO… aunque esto es comprensible) ha tenido a bien comunicarle previamente que dicho debate iba a tener lugar. Muchísimo menos dignarse invitarle a participar.

Con franqueza, no podemos por menos de pensar que la omisión ha sido intencionada, pues si se examina a las personas que sí fueron invitadas y consultadas se deduce fácilmente que la intención era tener una mesa de debate bastante inclinada hacia un solo lado. El artículo publicado en Clip sobre el contenido del debate afirma que estuvo estructurado en tres bloques y desde nuestro punto de vista falta el cuarto: el de l@s bibliotecari@s crític@s con el canon.

Los intereses del “bloque” CEDRO no necesitan explicación: recaudar dinero, incluso en nombre de los numerosos autores que se niegan a que la entidad actúe en contra de su voluntad (esto del “derecho irrenunciable” debería revisarse).

En el bloque de los autores, se ignoró conscientemente a las voces disidentes. Y no solo eso, sino que a lo largo de todo el debate parece deslizarse una peligrosa calumnia cuyo origen desconocemos: la de que ciertas bibliotecas pretenden hacer boicot a los autores que se hayan posicionado a favor del canon. Resulta especialmente ruin (¿y con qué fin, nos preguntamos?) este intento de convertir en enemigos a los que siempre han sido los mejores aliados.

Y respecto al bloque bibliotecario, la organización se preocupó de que estuviera compuesto exclusivamente por profesionales partidarios del canon o, como mínimo, del cumplimiento escrupuloso de la Ley, que no se cuestionan el fondo tremendamente injusto de la misma sino solamente la forma menos gravosa de ejecutarla. Quienes no mantenemos esa postura no fuimos convocados para no romper la armonía buscada.

Más allá de nuestra asociación, hay infinidad de bibliotecari@s que no están a favor del RD 624/2014: la mayoría de los que han visto bajar drásticamente los presupuestos de adquisiciones en los últimos años (Bibliotecas Públicas Españolas en cifras: en 2010 55.750.535 €; en 2014 26.253.900). En un debate leal habría que haber preguntado a l@s bibliotecari@s municipales que bregan con la escasez si piensan que, en el caso de que sus ayuntamientos se vean obligados a pagar el canon, resultará o no perjudicado el presupuesto de compras de sus bibliotecas.

El rechazo que provoca el canon al préstamo entre l@s bibliotecari@s es universal. De 2016 es el documento Posición de la IFLA al Derecho de Préstamo Público que, entre otras cosas, afirma textualmente que la IFLA “No favorece los principios del “derecho de préstamo” que pueden poner en peligro el libre acceso a los servicios de las bibliotecas públicas, que constituye un derecho de la población. La IFLA apoya la libertad de acceso a la información, y continuará oponiéndose a todas las circunstancias que puedan reducir dicha libertad…

La justificación que generalmente se hace de este derecho (que el uso de obras protegidas por el derecho de autor a través de las bibliotecas públicas perjudica las ventas) carece de fundamento demostrado. De hecho, el préstamo realizado a través de las bibliotecas públicas suele contribuir a la difusión de las obras protegidas por el derecho de autor, a la promoción de las obras de nuevos autores y promueve las ventas….

A diferencia de la Directiva sobre Derechos de Autor de la Unión Europea, no existe ningún otro acuerdo que exija la implementación de un DPP” (Fin de la cita).

Pues bien: si la directiva 92/100 es la única disposición legal del mundo que obliga a pagar un canon por préstamo, l@s bibliotecari@s que, igual que la IFLA pensamos que es un peligro, tenemos la obligación de derribarla.

No es fácil, pero la propia UE tiene una fórmula: La iniciativa ciudadana europea. “Gracias a esta medida, un millón de ciudadanos de la Unión que residan en al menos una cuarta parte de los Estados miembros pueden instar a la Comisión a presentar una propuesta de acto jurídico que consideren necesaria para la aplicación de los Tratados de la Unión. Con la iniciativa ciudadana europea, los ciudadanos de la Unión tienen un derecho similar al derecho de iniciativa del Parlamento Europeo y del Consejo”.

Desde el 1 de abril de 2012 se han impulsado más de cuarenta iniciativas. Ahora mismo hay seis registradas, que se encuentran en la fase de recogida de firmas, y otras tres ya han alcanzado el número necesario de firmas (Right2Water, Uno de nosotros y Stop Vivisection).

Las bibliotecas europeas tienen muchos más de un millón de usuari@s que podrían firmar para que la directiva 92/100 se anule. Si las asociaciones bibliotecarias y l@s bibliotecari@s de a pie se lo proponen, lo conseguimos.

La asociación contra el préstamo de pago en bibliotecas invita a SEDIC, que tiene much@s asociad@s y buenas conexiones con asociaciones europeas, a dejarse de debates estériles y abrir una iniciativa ciudadana europea contra el canon. Y se ofrece para colaborar en la medida de sus capacidades.

¿Nos ponemos a ello?

Como posdata, una pregunta para CEDRO. Ustedes, como el Ayuntamiento de Azuqueca, recurrieron el RD 624/2014 aunque en sentido inverso. ¿No les da vergüenza que, tal y como hemos visto en la sentencia del Tribunal Supremo al recurso contra el canon, uno de sus propósitos fuera anular dos exenciones consagradas por el decreto: la de que no tengan que pagar los préstamos que hacen los bibliobuses en poblaciones menores de 5.000 habitantes y los realizados a personas con discapacidad?

Más autores contra el canon bibliotecario

Recientemente han llegado a nuestro correo noalpagoenbibliotecas@gmail.com nuevos apoyos de autores contra el préstamo de pago en las bibliotecas. Adhesiones que agradecemos y que muestran que hay muchos creadores que están a favor de las bibliotecas. Son estas:

  • Lolo Rico, escritora y mítica directora de La Bola de Cristal.
  • Isabel Alba Rico, escritora.
  • Juan Ramón Mora “JRMora”, humorista gráfico y que nos ha regalado un estupendo dibujo para nuestra campaña.

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El escritor Luis Mateo Díez declara su oposición al canon bibliotecario

“No me gustaría percibir dinero porque alguien leyera un libro mío en la biblioteca”

Esta es la declaración del escritor Luis Mateo Díez en una reciente entrevista a Europa Press, en la que además afirma ser una persona “comprometida con el mundo bibliotecario” y afirma que la tasa que las bibliotecas deben pagar en concepto de derechos de autor por el préstamo de libros repercute en el usuario (a través de sus impuestos y a través de los recortes presupuestarios), en contra de lo que pretende hacer creer el Gobierno.

Luis Mateo Díez ya dejó clara su postura en el manifiesto firmado en 2008 por más de un centenar de escritor@s en contra del canon. Aplaudimos su valiente declaración e invitamos al resto de autor@s a adherirse a la misma, para desmontar el principal argumento de defensa del canon.

Manuel Rodríguez Rivero: “El origen del mundo”

Reproducimos un extracto del artículo que Manuel Rodríguez Rivero escribió para Babelia, suplemento cultural del diario El País, el pasado 9 de Febrero.

[…]

“Si necesitan refrescar los motivos por los que hay que amar las bibliotecas públicas, en la web noalprestamodepago.org encontrarán una docena. Es ahora, en medio de una recesión feroz que deja (a fecha de hoy) cinco millones y pico de víctimas directas y la sensación general de fin de época, y de que ya nada volverá a ser igual, cuando esas magníficas instituciones de primera necesidad exhiben su más alto valor social. En 2010, último año del que disponemos cifras agregadas, las más de 5.000 bibliotecas españolas prestaron sesenta millones de documentos, de los que casi treinta y ocho millones fueron libros. Sobre todos los temas y asuntos imaginables: para entretener los ocios, para aprender un oficio, para preparar viajes y oposiciones, para conocer las técnicas del amor, para reparar el automóvil, para comprender los motivos por los que la mascota doméstica anda mohína, para informarse acerca del tumor que le acaban de diagnosticar al usuario, para descubrir la propia comarca, para leer en voz alta a la madre enferma. Libros para despejar supersticiones y brumas del alma, para indagar en el pasado, comprender el presente y conjeturar el futuro. Las bibliotecas, que tanto han mejorado en los sucesivos Gobiernos de la Democracia, deberían quedar al margen de la crisis, aunque sea por la razón de que siempre dan más a la sociedad de lo que de ella reciben. Y, sin embargo, ahí las tienen, zarandeadas por los recortes como si se trataran de un lujo prescindible, de un capricho ciudadano, de una verbena superflua en la que se ha gastado demasiado. Los Gobiernos neoliberales estatales y autonómicos (los de iure y los que de facto practican sus políticas) han disminuido las partidas presupuestarias a ellas destinadas, afectando al personal, a la renovación y compra de materiales, a las actividades comunitarias que allí se realizan, a su salud institucional. Los recortes a las bibliotecas atentan contra el derecho de todos a la información y a la educación, a la igualdad de oportunidades, a la formación y consolidación de los valores democráticos. En estos momentos en que se multiplican las amenazas contra las bibliotecas (incluyendo la subcontratación y privatización de determinados servicios, la restricción de horarios, los despidos de personal interino y el préstamo de pago), nuestro deber como ciudadanos es reivindicar con decisión la biblioteca como ámbito comunitario. Sobre todo ahora, cuando el señor Wert (¿recuerdan aquellas tertulias preelectorales en que se producía como un moderado socialdemócrata?) se muestra tan proclive a aumentar las ayudas destinadas a la “fiesta nacional” y no tanto a facilitar la vida a las bibliotecas transferidas.”

[…]

http://cultura.elpais.com/cultura/2012/02/09/actualidad/1328807989_879647.html

Carlo Frabetti: El ocaso de la mediocracia

Reproducimos un artículo del escritor Carlo Frabetti, miembro de la Plataforma Contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas, publicado en http://www.kaosenlared.net/noticia/el-ocaso-de-la-mediocracia.

Soy escritor profesional y vivo fundamentalmente de mis derechos de autor. Pero cada vez que en mis frecuentes viajes a Latinoamérica descubro una edición “pirata” de alguna de mis obras, lejos de indignarme o acongojarme me llevo una gran alegría, pues es una señal de que lo que escribo interesa a quienes no pueden pagar el excesivo precio que se suele cobrar por los libros. Y estoy radicalmente en contra del canon por el préstamo de libros en las bibliotecas públicas, que supuestamente nos beneficia a los autores y que en realidad no es sino una maniobra de los verdaderos piratas culturales (las grandes editoriales y las grandes gestoras de derechos) para incrementar aún más sus abusivos beneficios; o sea, un paso más hacia la destrucción de lo público en aras del lucro de unos pocos, un nuevo zarpazo del capitalismo salvaje.

Quienes fotocopian mis libros, o los leen gratis en las bibliotecas, o se los bajan de Internet, no me roban ni me amenazan, sino todo lo contrario: le dan sentido a mi trabajo y me animan a seguir haciéndolo; pues si he llegado al punto de ser “pirateado” es, sencillamente, porque mi obra ya ha alcanzado un grado de difusión y de remuneración superior al que merece. Y no se entienda esto último como un alarde de falsa modestia (y mucho menos de modestia auténtica), sino como el mero reconocimiento de que, en términos comparativos (en comparación con otros trabajos, quiero decir), cualquier autor con presencia en el mercado está recibiendo de la sociedad mucho más de lo que le ha dado. O devuelto, más bien, pues quienes podemos dedicarnos a alguna actividad vocacional y creativa, no hacemos más que restituir una pequeña parte de lo mucho que hemos recibido. Somos doblemente privilegiados: por el mero hecho de poder dedicarnos a algo que nos gratifica y enriquece, y por haber tenido acceso a la formación necesaria para poder desarrollar nuestras capacidades.

A lo largo de mi vida, he tenido el privilegio de conocer personalmente a un buen número de grandes artistas e intelectuales. Y cuanto mayor era su talento, más afortunados se sentían y más agradecidos se mostraban, aunque su actividad no siempre fuera acompañada de unos ingresos sustanciosos. Solo los mediocres se quejan; y cuando, por una u otra vía, consiguen encumbrarse, se aferran a sus inmerecidos privilegios como los politicastros a sus escaños y los ejecutivillos a sus maletines. Solo los mediocres que han conseguido el premio de consolación del “éxito” tienen miedo de las nuevas tecnologías, es decir, de las nuevas relaciones de intercambio que inevitablemente generan. Y con razón, porque solo ellos tienen algo que perder. Las nuevas formas de reproducción y difusión de textos, imágenes y sonidos amenazan tanto el monopolio de los grandes medios de comunicación como la hegemonía de los mediocres, anuncian el final de ambas mediocracias.

En esa última cena del antiguo régimen cultural en la que se coló un lúcido y valiente Amador Fernández Savater (la ministra debió de confundirlo con su padre), se vio claro quiénes son los verdaderos depredadores, los verdaderos enemigos de la cultura, que no son otros -y otras- que quienes quieren convertirla en un coto y un mercado. Si algo tienen en común los invitados a aquella bochornosa “cena del miedo” (con escasas y honrosas excepciones), es su condición de mediocres encumbrados, hombres y mujeres que en vano intentan compensar su falta de talento con una mezcla de oficiosidad, oportunismo y sumisión a los poderes establecidos. Y que tiemblan ante Internet de la misma manera -y por los mismos motivos- que el clero y la nobleza del Medioevo temblaron ante la imprenta.

Pues si la imprenta hizo posible la revolución humanista del Renacimiento y el telégrafo hizo posible la revolución socialista, Internet, heredera forzosa de la imprenta y de la telegrafía, propiciará una revolución humana y social cuyas consecuencias solo podemos vislumbrar. Y, como en todas las revoluciones, caerán las cabezas de los privilegiados y se levantarán las cabezas de los desposeídos. Ya se están levantando.

Autores contra el canon por préstamo de libros

NO AL CANON POR EL PRÉSTAMO DE LIBROS

Las escritoras y los escritores abajo firmantes, conscientes de la importantísima función social de las bibliotecas públicas y de nuestra deuda con ellas, nos negamos rotundamente a cobrar un canon por el préstamo de nuestros libros.

Las bibliotecas prestan un servicio público de primerísimo orden; que ahora se pretenda hacerles pagar por cada préstamo efectuado es sencillamente inadmisible, y no vamos a permitir que se haga en nuestro nombre, cuando los verdaderos beneficiarios de esta medida serían las grandes editoriales y las entidades gestoras de (supuestamente) los derechos de los autores.

Nos negamos a servir de coartada a esta nueva maniobra de mercantilización de la cultura, y exigimos que no se cobre canon alguno por el préstamo de nuestros libros.

(Puede adherirse en nuestra página de adhesiones).

Actualización marzo de 2008

1. Andrés Aberasturi
2. Joaquín Mª Aguirre Romero
3. Santiago Alba Rico
4. Samuel Alonso Omeñaca
5. Francisco Altemir
6. Irene Amador
7. Nuria Amat
8. Enriqueta Antolín
9. Javier Azpeitia
10. Fernando Báez
11. José Manuel Baraibar
12. Luis Bartolomé Marcos
13. Andrés Berlanga
14. Juan Antonio Bermúdez Bermúdez
15. Gloria Berrocal
16. Marcel Bertolesi
17. Marina Berzosa Cañadas
18. Shanti Barrios Fernández
19. Angel Luis Calle
20. Rita Candame
21. Pedro Carrillo Rubio
22. Manuel Carrión Gútiez
23. Miguel Casado Mozo
24. Juan José Castillo Alonso
25. Miguel Ángel Cebrián Martín
26. Inmaculada Chacón
27. Fernando Chacón Fuertes
28. Javier Climento Ortiz
29. Pepe Colubi
30. Flavia Company Navau
31. Emilia Currás
32. Coché Echarren
33. Juan Echenique Pérsico
34. Lucía Etxebarria
35. Nacho Faerna García Bermejo
36. José Luis Fernández Cabo
37. Carlo Frabetti
38. Amelia Gamoneda Lanza
39. Javier García Blanco
40. Ernesto García Camarero
41. Juan García Campal
42. Olvido García Valdés
43. Carlos Giménez
44. Javier Gimeno Perelló
45. Ricardo Gómez
46. José A. Gómez Hernández
47. Julio Gómez-Alba Ruiz
48. Ángel González Quesada
49. Antonio González-Capitel
50. Belén Gopegui
51. Juan Gracia Armendáriz
52. Almudena Grandes
53. Agustín Hernández
54. Mili Hernández García
55. Óscar Herradón Ameal
56. Yusuf Idris
57. Andrés Jaque
58. Tatiana Karsen
59. Carlos Lapeña Morón
60. Emilio Lledó
61. Pedro López López
62. Miguel Ángel López Muñoz
63. Raquel Lozano Paris
64. Igor Lugris Alvares
65. Marcelo Luján
66. Juan Madrid
67. Mª Angeles Maeso
68. Antonio F. Marín Gonzalez
69. Gustavo Martín Garzo
70. Jesús Martín Jiménez
71. Antonio Martínez Menchén
72. Luis Mateo Díez
73. Regino Mateo Pardo
74. Óscar Maya Corzo
75. José Antonio Millán
76. José Morán Ortí
77. Gonzalo Moure
78. Zapopan Martín Muela Meza
79. Pilar Muñoz López
80. Andrés Neuman
81. Pedro del Olmo García
82. Luis Oporto Ordoñez
83. Jaime Pastor Verdú
84. José María Pérez Zúñiga
85. Lucrecia Pérsico
86. James Petras
87. Benjamín Prado
88. Paul Preston
89. Xavier Puente DoCampo
90. Juan Antonio Ramírez
91. Iván Reguera Pascual
92. Rafael Reig
93. César Rendueles
94. Paz Rodero
95. Jesús Rodríguez Cortezo
96. Pedro Rojo Pérez
97. Vicente Romano
98. Isaac Rosa
99. Sara Rosenberg
100. Lina Ru
101. Javier Sábada
102. Waleed Saleh
103. José Luis Sampedro
104. Marta Sanz Pastor
105. Fernando Sanz Santa Cruz
106. Amador Savater
107. Francisco Serradilla
108. Pascual Serrano
109. Germán Sierra Paredes
110. Jordi Sierra I Fabra
111. Francisco Solano
112. Norma Sturniolo
113. Carlos Taibo Arias
114. Manuel Talens
115. Maruja Torres
116. Raul Tristán
117. Javier Úbeda Fernández
118. José Ramón Urquijo Gotilla
119. Alejandra Vallejo-Nágera
120. Carlos Varea
121. Julia Varela Fernández
122. Inmaculada Vellosillo González
123. Agustín Velloso
124. Antonio Ventura Fernández
125. Francisco Vidal Castro
126. Domingo Villar Vázquez
127. Isabel Wences
128. Elena Yágüez Pérez

Kalvellido contra el canon

El dibujante Juan Kalvellido nos dice:

“Si me das mas información me lo kurro [una viñeta contra el canon].
Para mi es un LUJO ir a la biblioteka sakarme 5 libros , leérlos y devolverlos! Me dá rabia kuando kompro un libro, lo leo lo koloko en mi estanteria y muere en silencio( para siempre). Pokas veces me he leido un libro más de una vez, lo ke si hago es prestarlos.Pero no todo el mundo disfruta de lo ke a mí me gusta, asi ke siempre akaban amontonándose por el suelo de mi habitación , en los armarios ya no kaben más.
Pero no estoy muy informao sobre el tema del kannon ( lo rekonozko) ya ke supongo ke hasta el dia ke me kobren por sakar un libro no me jodería y entonces si ke haría algo.
Explíkame komo va? En ke konsiste? Si está ya aplikao? A kién afekta?
SALÚ!
JKAL”

http://www.kalvellido.net/