Privatización de la Biblioteca de Caja Madrid en Fuencarral

Reproducimos la noticia y petición de ayuda que nos llega de la Coordinadora por lo Público de Fuencarral-El Pardo (Madrid):

La Biblioteca de Caja Madrid, situada en la calle de Ponferrada 14, en el Barrio del Pilar, que contaba con 222 puestos de lectura, ha sido durante muchos años un lugar imprescindible de estudio y consulta para los vecinos y vecinas, muy utilizado por muchas personas de distintas edades. En el 2011, se reformó, mejorando sus equipamentos.

Una vez reformada, la Biblioteca cerró sus puertas y el inmueble fue cedido gratuitamente en 2012 a la fundación familiar “Carmen Pardo Valcarce”, creada por Carmen Cafranga, Consejera de Caja Madrid, conocida últimamente como usuaria de las “tarjetas Black”, con la que gastó 173.000 € en toda clase de lujos.

Se da la circunstancia de que Carmen Cafranga no sólo formaba parte de Consejo de Administración de la Caja que aprobó ese “Plan de cesión de Espacios”, sino que también era miembro del Consejo de Administración de GECESA, sociedad propiedad 100% de Caja Madrid, que gestionaba los centros de la Obra Social y participó activamente en el diseño del plan para su desmantelamiento y adjudicación.

En estos momentos y dentro del emporio de inmuebles, negocios y locales que tiene esa fundación, la Biblioteca, además de haber perdido todos sus libros, está siendo utilizada como Oficina de Empleo de discapacitados, un ejemplo más de la privatización de servicios públicos y que, en cualquier caso, dada también la importancia de este tipo de atención social, podría instalarse en
cualquier otro de los múltiples inmuebles que posee esa fundación, de forma que el barrio recupere una Biblioteca que realizaba un servicio fundamental.

Hay que señalar que en todo el distrito de Fuencarral, con más de 230.000 habitantes, solo tenemos dos Bibliotecas. La Biblioteca municipal José Saramago y la Biblioteca de la Comunidad de Madrid Rafael Alberti, que en total suman una superficie de 3.792 m2, cuando los estándares de bibliotecas, según
la Federación Española de Municipios, debería ser de 3.510 m2 por cada 50.000 habitantes.

Desde la Coordinadora por lo Público de Fuencarral-el Pardo exigimos:

1. La inmediata devolución del inmueble al barrio, para que cumpla con su anterior función.

2. Que sea gestionada por el Ayuntamiento y que en su gestión participen los colectivos sociales del Distrito.

3. Conocer el destino de los libros existentes en la Biblioteca.
Cartel lacaja

La Marea Amarilla se cuela en la tele

ahora caigo

Un bibliotecario comprometido se coló el pasado 3 de Diciembre en el popular programa de Antena 3 “Ahora caigo” y lidió con presteza ante las bromas amistosas del presentador, Arturo Valls, sobre nuestra profesión. Más adelante, abrió su camisa y, cual Superman, descubrió su logo: “Jo amo les biblioteques públiques”.

Podéis verlo a partir del minuto 12:30.

http://www.atresplayer.com/television/programas/ahora-caigo/temporada-1/capitulo-779-03-12-14_2014120300214.html

Carta en defensa de la Biblioteca Pública

Desde Barcelona nos llega esta Carta en defensa de la Biblioteca Pública. Gracias, colegas.

Estimado ciudadano:

España ha retrocedido mucho desde la crisis, como si una gran ola, que se apellida política, hubiera engullido nuestras orillas. No digo nada extraño pues en cualquier bar -dicho de con modos más eficaces- se puede oír la consigna: “nuestros hijos vivirán peor que nuestros padres” y eso se debe, cosa inédita, a la acción económica y no a la enfermedad, a la guerra o al hambre. Se trata de una catástrofe causada por el hombre y que será el hombre con su intervención civil quien la detenga o la acreciente.

Debiera consolarnos saber que en nuestras manos queda esa responsabilidad y no en la de los políticos, sujetos responsables del bien público, pero actores sigilosos en momentos cruciales. Todas las conquistas sociales se han ratificado a través de las constituciones y de las leyes, pero han nacido -llama auroral- en la lucha colectiva, en la reacción pública de las gentes, en huelgas, en manifestaciones, en escraches…

El mundo, hasta hoy, llegado el ocaso de esta ilusión de modernidad, había salido de su encierro prerracional, había despertado del mito y se había internado en el logos, gracias a las ideas, al discurso, a la investigación para dejar atrás los rituales, las fórmulas, los dogmas de fe. Si no queremos replegarnos al embuste de los dioses y cerrar la fuente de la razón, es prioritario restaurar y mantener nuestras bibliotecas públicas.

Desde 2012 se ha congelado la adquisición de nuevos fondos y las oposiciones. Se han cerrado de forma permanente muchas bibliotecas y se ha reducido el horario de otras. Se cercenó el Plan del Fomento a la Lectura. Se firmó un recorte del 60%. Llegan rumores del préstamo por pago y de la creciente externalización (traducción del eufemismo: privatización) del personal. No resulta baladí y es muy simbólica la absorción del Ministerio de Cultura en el de Educación. Han sido sustituidas o relegadas las bibliotecas rurales por el bibliobús. La elección de subvenciones para editoriales no queda en manos de las bibliotecas, en la elección del interés común, sino en función de galardones y obras completas. Los presupuestos son opacos para el que ignora el lenguaje económico y administrativo, pero más allá de porcentajes queda en pie una certeza: nuestras bibliotecas están siendo desmanteladas.

Ya desde pequeño sentí una devoción, rara vez compartida, al pisar estos centros de sabiduría, nuestros paraísos terrenales. El silencio y la luz tenue contrastaban con mi impaciencia, con mi nerviosismo, con un entusiasmo genuino por acariciar algún nuevo ejemplar, ya fuera un tomo de mitología o un tebeo. Por aquel entonces todo resultaba más burocrático: existían fichas almacenadas en enormes archivos, el préstamo suponía un ritual que hoy se ha desvanecido en favor de una mayor sensación de comodidad, una impresión de estar en casa.

Esa percepción de que la biblioteca es de todos ha ido aumentando con el tiempo. El propio Salinas confesaba en El Defensor cómo admiraba las bibliotecas americanas, cuando las españolas aún impedían ya antes de la dictadura muchas novelas –con contadas excepciones: Cervantes, Pereda, algunas de Galdós-, sólo admitían 6 horas de lectura y tenían ese aire de seriedad y frialdad que asustaba al recién llegado. Escribía estas preclaras frases: “las bibliotecas son en cierto modo intemporales, escapan a los dictados de la mera actualidad, trabajan sobre todo el pasado y en vida de todo el futuro”. Francisco Ayala compartía la misma preocupación y reconocía la misión humanitaria de estos centros, capital para la democracia, aorta y pulmón del progreso social.

Las bibliotecas no son ya mausoleos o cementerios de sabios sino cenáculos luminosos, escenarios acogedores para ejercitar la mente y la imaginación, donde circulan los libros sin paredones ni gruesas alfombras. Son un recinto democrático, tierra comunal con hormigas de letras como pan nuestro de cada día, que integra –permitidme una imagen tópica, aunque ilustrativa- al paquistaní que quiere comunicarse con su lejana familia a través de la red, a la anciana que busca una revista de costura, a los niños que escuchan asombrados al cuentacuentos, al joven que descubre un Don Giovanni de Mozart inasequible para sus bolsillos, a la universitaria que encuentra el espacio para concentrarse en su doctorado, al aficionado al cómic que sus padres no pueden comprarle…

En una sociedad laica, las iglesias son relevadas por nuestras bibliotecas y en lugar de una nacional, suntuosa y visitada por el turista, hay una humilde en cada barrio, municipio o pueblo, diseminadas como cerillas, donde acude la humanidad a mejorarse y divertirse.

Todo eso puede perderse. Hace algún tiempo que suena una alarma, un aullido de emergencia que vibra en los tímpanos, tan intenso y duradero que algunos ya no logran percibirlo. La causa no es un peligro nuclear o una contaminación química. El peligro es de otra naturaleza: los pacientes se están quedando sin hospitales, los hambrientos sin comedores, los desahuciados sin casas, los analfabetos sin escuelas. Y nuestra democracia sin bibliotecas públicas. La consigna en estos casos de amenaza solía ser: escóndanse, esperen a que pase el peligro, no sean demagogos ni temerarios… Si queremos sobrevivir, si oyen esa alarma, si aún no se han escondido bajo la viga maestra a esperar, salgan a la calle a proteger su parte de la orilla.

Y recuerden las palabras de Neil Gaiman: “Google puede devolverte 100.000 respuestas, un bibliotecario puede devolverte la correcta”. Visiten las bibliotecas y escuchen a Casandra, a través de estos enlaces, que nos advierten que Troya podría arder:

http://noalprestamodepago.org/

http://defensabibliotecaria.blogspot.com.es/

http://coabdm.wordpress.com/2012/01/23/ponte-la-amarilla-en-defensa-de-la-biblioteca-publica/

Firmado, un lector.

Posdata: Según el último informe PISA sobre educación, Finlandia es el país número uno en Europa y el éxito se debe, entre otras cosas, a que encajan tres estructuras: la familia, la escuela y los recursos socio-culturales. De estas familias el 80% va a las bibliotecas los fines de semana (María Teresa Sans García)

Celebrando el Día de la Biblioteca

El 24 de Octubre algunas bibliotecas aprovecharon para celebrar su día reivindicando el préstamo libre y gratuito con actividades festivas.

Así, las Biblioteques d’Oliva (València) organizaron un photocall reivindicativo con distintos “bocadillos”…

Sillón reivindicativo de la BP de Oliva

…y la Biblioteca de Tres Cantos (Madrid) realizó una exposición y una guía de lectura especial para la ocasión.

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¡Cuéntanos tu experiencia!

Nace Biblioresistencia CLM, en defensa de las bibliotecas públicas de Castilla-La Mancha

Con la llegada de la primavera, la Marea Amarilla da la bienvenida a BiblioresistenciaCLM, movimiento en defensa de las bibliotecas públicas de Castilla-La Mancha puesto en marcha por sus propios profesionales ante el flagrante abandono de la Administración.

Invitamos a tod@s l@s bibliotecari@s y usuari@s de bibliotecas, y a la ciudadanía en general, a darles su apoyo de todas las maneras que puedan (firmando su manifiesto, difundiendo, acudiendo a la manifestación del 17 de Mayo en Toledo…).

Deseamos a Biblioresistencia la mejor de las suertes y, desde ya, les confirmamos que nos tienen a su lado.

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Domingo 9 de Marzo: Tod@s somos cultura

El próximo Domingo 9 de Marzo a las 11:00, la Marea Amarilla se unirá a la Marea Roja de la Plataforma en Defensa de la Cultura en el madrileño Paseo de Recoletos, en una gran reivindicación festiva de las artes y las letras frente a la actual política de recortes y falta de apoyo a estos sectores imprescindibles para el desarrollo de la ciudadanía.

Nuestro espacio estará muy cerca de la puerta de la Biblioteca Nacional, y se dividirá en tres partes:

1. El rincón del narrador, donde intervendrán escritores y poetas.

2. Photocall, donde l@s visitantes podrán hacerse fotos con carteles reivindicativos en defensa de la lectura pública y las bibliotecas públicas, y contra el préstamo de pago en bibliotecas.

3. Elaboración de mural, en el que l@s asistentes, niños y mayores, podrán plasmar sus opiniones, frases o dibujos, de sus lecturas favoritas o su punto de vista sobre la lectura o las bibliotecas.

Y lo más importante: ¡trae un libro que te guste y comparte tu lectura preferida! ¡¡¡Y no olvides tu camiseta, amarilla o roja!!!

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